El crimen de lord Arthur Savile
Un relato breve pero caracterizado por la maestría literaria de Wilde. Intriga y ciencias ocultas se entremezclan en un cuento interesante, que sin embargo no es de lo mejor de la vasta y extraordinaria producción de este genial autor.
Una mujer sin imortancia
El título de Una mujer sin importancia, obra teatral de Oscar Wilde, pone en relieve, por medio de un truco retórico que consiste en negar lo que se quiere afirmar, la importancia que deben tener para cada uno de nosotros las personas, todas, sin distinción alguna, sin tratar a los demás a través de nuestros prejuicios sociales, de género o de cualquier otro tipo. Ningún ser humano debe ser menos importante que otro.
La decadencia de la mentira
Bajo una apariencia caprichosa y paradójica, las páginas de crítica y estética de Oscar Wilde quizá sean lo más original y perdurable de toda su obra. No sólo nos ofrecen un ejemplo perfecto de lo que debió de ser el Wilde conversador sino que la mayoría de sus ideas, que tanto escandalizaron en su época, han cobrado una vigencia asombrosa con el paso del tiempo.
El retrato de Dorian Grey
Oscar Wilde quiso hacer de la belleza un refinamiento de la inteligencia, y para ello creó a uno de sus personajes más famosos Dorian Gray, un hombre que encarna el mal y su castigo. El retrato de Dorian Gray es una de las piedras angulares en los debates entre la ética y la estética, el bien y el mal, el arte y la vida. Un clásico de la literatura que sigue asombrando a todo tipo de lectores.
El fantasma de Canterville
Tal vez sea El fantasma de Canterville el cuento más conocido y celebrado de Oscar Wilde, como inolvidables son las cóleras de ese pobre fantasma anacrónico, que no solo no logra asustar a sus inquilinos, sino que acaba siendo juegue y víctima de dos niños terribles.
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